Me encontré entonces con Ana Rosa, compañera de hace años, que había ido a por un café de máquina. Se lo tomó conmigo.
Ana Rosa nació en el pabellón 13 del Hospital. Fue un parto de riesgo. Su madre tenía Rh- y ella no. En casos así te bautizaban corriendo, por si morías. Tuve de padrino al jardinero, que estaba por allí cuidando de las rosas, dice. Por eso me llamo así.
Consulté hace no mucho mi fe de bautismo que se conserva en la capilla del Hospital. Al lado de mi nombre el cura había puesto a lápiz "chatuca". Era el apodo que me había puesto. A todos los bebés les ponía uno.
